Para dedicar canciones no conseguí, de este cosmos los destellos se han ido, que conozco, el único; ya no alcanzaron para combatir este frio mis sábanas, sucitando tu tan pronta falta en mis comidas.
Quién diría que te extrañaría tanto teniéndote al frente, he aquí cuando sale mi talento por la invención de las palabras, he aquí mi explosión del cerebro reptilizado ante la desesperación y emoción de tener, tan sosegada en mis manos una piel, como la que tu cuerpo con tanta predileccion arroga.
La pestilencia a recesión es invasiva con ausencia tuya; ojalá dejar de soñarte pudiera, provocador y direccionador de tantas causalidades ejecutadas por este simple mortal quien fuese, para encontrarte en cada rubro donde enterrar una vez más las ganas de olvidarte intenté.
Y solo necesito tres líneas para relatar por etapas la perceptible demencia que provoca tu olor presente en mis procesares; solo tocar una analogía más para decir que tu presencia es como un veneno que me hace más fuerte, que haría pedazos mi cuerpo y de lujuria impúdica llena en tiempo presente mi alma.
A Dios gracias por admitir que no quiero verte más, a Dios gracias que inventó las calumnias tras las escurridizas verdades ocultas y no confesadas por ningún mortal hipócrita para consigo corazón; quién llevaos la culpa no es quién hurta si no quien deja ser hurtado con facililidad sin derramar sangre.
A tus ojos respuesta encontré entre un alma hecha retazos de pasadas infecciones y entre montañas de escoria mezcladas, tus ojos para mi eran pese al impagable precio de su obtención, eran para mi y solo eran para mi.
Diculparme quise ante esta osadía de arrebatarte, pero nacimos bestias y bestias permaneceremos antes de la evolución desconocida venidera; te clamo como aun, un ser mortal y romántico, ante tus defectos te suplico mi consumo y ante mis dolencias como ser amoroso, te pido amarte, amarte me dejes.
De mis ganas a desayunarte temed en jornadas corredizas, a la ausencia de mis besos temeréis y borraréis de tu subsconsciente sufrimiento alguno y dichos rastros; porque en tono rebuscado mis palabras escribirán lo gradioso que es dia a dia a encontrarte volver.
No hay comentarios:
Publicar un comentario