Suena: Passions - George Skaroulis
Y vaya que luego de escarbar entre las escalas de tiempo indefinible y aruñarme los dedos apenas ensangrentados de anteriores fases de curioso ante el desespero. Por fin, te he encontrao...
En mi pre-consciente corre un deseo tajante, una determinante lujuria que recorre a millones de microsegundos todo mi cuerpo e invade cada centímetro del viaje que tus ojos a penas cerrados mirándome me hacen ver...
Cómo escoger la categoría de vocablos más selectos para demostrar el ardor de tu fuego en mi alma cual el fénix terminando de consumirse entre las llamas para inmediatamente volver a nacer... ahora imagina ese proceso cada vez que tus palabras palpan mis tímpanos al hablarme.
Y cómo soy tan cruel con mis cargas de permitir ser tan osado y dejarlas en medio de la nada explicándoles que finalmente encontré la manera de seguir sin falsas provisiones...tú siendo esa manera que definitivamente no quiero permitir que como colibrí, se escabulla de mis manos a mil aleteadas por minuto....
Mis dedos buscan esa nota en mis cuerdas, buscan ese desliz existente entre mis cayos y la pestilencia de el óxido armónico entre los trastes; buscan, como busco no tan convencer de manera literal con palabras lo que mis acciones ya de por si arrogan, gritando desde la postura del ardor a tu corazón qué indiscutiblemente su Hogar se encuentra al lado y junto al mío; calentándose y abrazándose.
Abrazándose como se abrazan nuestras almas y hacen el amor en los aires y bailan mirándose mientras nuestros cuerpos solo duermen y responden a los impulsos de nuestro cerebro reptil, asesinando y martirizando la moral que nos arropa por aquellos errores que en algún momentos nos forjaron posteriormente como indudables bestias adiestradas por un sistema que solo busca la aceptación de nadie.
No pretendo buscar que tú opinión firme acepte mis discrepancias mentales, porque ya tus tan osadas tuercas flojas aprendieron a amarme de mil maneras diferentes, sin palpar aun el grado de corriente que mis energías sobre las tuyas, cual cable a tierra positivo en agua encienden tu espíritu como reflejo del mío al sentirte tan mía.
Que dilema y disyuntiva como en la vida que escogimos compartir en esta guerra nos aproxime solo a un destino tan certero. A uno solo, el rumbo que jamás nuestro radar marcó en sus coordenadas; el que tanto tú y yo esperamos, qué dilema ser tan felices y que nada irrumpa el sentir tan grande del amor inmenso que arropa nuestras almas....
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