viernes, 1 de enero de 2016

Cárcel de liberación

Hola, bienvenida al resguardo de los miedos pasados. Abre las puertas de lo que hubiese sido una habitación prohibida fruto de consecuencias de una que otra decisión poco analizada. Bienvenida a tu bienvenida, a la que te doy por un nuevo respiro, ese que deseaste tanto sin saberlo producto de tus miedos y prejuicios. 

Te tengo una primicia, no soy el lingote soñado bajo un coral en el triangulo de las bermudas, tampoco por lo que alguien a simple vista se sacrificaría. Soy solo un ser humano desvivido por tus anhelos, no de los que quieres, sino de los que tu necesidad llama a gritos. Tengo de esos besos que se filtran por tus capas epidérmicas, los que se convierten en conductores de calor y son capaces de transmitir emociones no palpables a la simpleza de solo palabras.

Rebuscado como el proceso de llevarte a un sitio inimaginable. Rebuscado como un corazón que muere por ser querido y se hunde en el capricho de una indecisión de lo correcto como solución de una venganza celosa y un seguir amando sin mirar el ayer ni suturar hediondas heridas antiguas. Rebuscadas las mismas palabras que te dedico en compañía de tonos que pernoctan en una hoja en blanco para describir lo desquiciado de este sentir. 

Se vuelven escasas las ideas cuando no las organizas, se vuelven rebeldes y se escapan de tus manos creadoras, van vagando por los pasillos hasta que otro pendejo las adopta y lucra su autoestima con obras abandonadas en un tiempo arrebatado. Es tan fácil conseguir quien te hable de amor, ahora todos al parecer son expertos; se empezó a hacer subasta de sentido común para no ser una víctima más de dicho desgraciado.

Aunque intentes alejarte de lo que te hace daño, siempre este toca la puerta para recordarte su existencia, eso dicen los filósofos y la gente que cree en la vulnerabilidad de un corazón acribillado y mutilado. Hoy decidí cagarme en la ciencia del amor y en todas las pócimas de fracaso que te has tomado si lo que piensas es en tu mala suerte. ¿Y qué si los momentos no están de nuestro lado? la magia de nuestro baile nos arropa humillando cualquier percance que tenga la intención de acabar con nuestros cuerpos danzantes en la nubes.

Con los ojos cerrados y una ligera ausencia de luz se me pueden ocurrir un montón de asuntos para discutir sin discurso, solo con mis manos reposadas en tu cuerpo. Arquitectos de esta habitación cúbica con más de cuatrocientas galaxias por cada suspiro de un hambre insaciable, capaces de crear en violencia nuestro ambiente de paz, donde las heridas y rasguños son el salde de dos almas que gritan libertad, donde la oscuridad muestra la claridad de dos sujetos rompiendo miles de paradigmas. Donde es tanto nuestro deseo mutuo, que nuestro refugio se ha convertido en nuestra celda, en una cárcel de liberación.