En esta galaxia, donde le doy largas e innecesarias explicaciones al color verde, que al parecer no es de mi estrato. En esta nueva era, la de las columnas largas como una manada de termitas. En este espacio tan grande donde se revuelve el sudor con la sangre, la necesidad, la agonía, el calor y cientos de bolsas azules con mucha cabida y pocos paquetes resguardados como un tesoro inestimable.
Aquí en esta jungla me encontré con parejas sonriendo, olor fulminante caracterizando tan tristes pasillos; un chisme repetido perdiendo su estela, muchos gritos ignorados y un paso por vez pasando por la gruesa línea del alivio y desesperación.
A mi no me digas que me quite, el sol cuando se paró ya tava yo despierta , o te esperas o te esperas... ah bien bueno pue' queriéndome ruchá el puesto ¿tú has visto? Mira comai y qué se escucha hoy, me dijeron que se armó un zaperoco aquí ayer, juiciosa porai comai, no vaya a ser que la malogren toita por estar pisando bachacos tan tarde...
Tras de esos rostros, esas cicatrices, esa ropa tan increíblemente pulcra y esos arapos sucios, esas sonrisas, esas tristezas, mucho oportunismo y común decadencia que con tanto énfasis nos tomamos la libertad de catalogar, ignorar y muchas veces culpar una realidad que ni siquiera nos acercamos a conocer...se encuentran historias, relatadas desde la voz de la transparencia y la rebeldía, sin necesidad de un lápiz o un micrófono. Solo historias, llenas de personajes y fantasía como cualquier otra, un millón de capítulos y páginas que quizá nadie ojeará jamás, solo historias.
Disfrutar del sol en pleno, a lo mejor conocer nuevas personas y recibir muchas amenazas, salir con las manos vacías y regresar con las manos vacías, un riesgo que decidí tomar cuando quise tomarme mi cafecito en la mañana y se me había acabado, o cuando escuché a mi pequeño llorar una vez más. Preparado para la guerra o no, igual voy a ella, con esta lección que estoy cumpliendo con mis hermanos; ¿aprenderé?, no lo sé, pero no me quedaré brazos cruzados.
Las páginas de este libro que seguramente ninguna editorial querrá publicar, se quedarán esperando ser ojeadas. Mi sacrificio no habrá quien lo entienda porque cada cabeza es un mundo y es mi decisión el toma y dame de cada día. Quizá la que llaman burguesía no entienda mis porqué, pero realmente no me importa. En mi postura solo estoy con mis compañeros pagando el precio de alguna penuria masiva pasada. Seguiré viendo la espalda del que tengo al frente, dando un paso por vez y con mi par de bolsas al final del día, mientras busco más sinónimos para contrastar esta debacle unificada a un solo término. Seguiré, hasta que el mar azote el más largo desierto y las piedras detengan la cascada, escribiendo este cuadernos de historias no leídas, escribiendo historias, solo historias.
Tras de esos rostros, esas cicatrices, esa ropa tan increíblemente pulcra y esos arapos sucios, esas sonrisas, esas tristezas, mucho oportunismo y común decadencia que con tanto énfasis nos tomamos la libertad de catalogar, ignorar y muchas veces culpar una realidad que ni siquiera nos acercamos a conocer...se encuentran historias, relatadas desde la voz de la transparencia y la rebeldía, sin necesidad de un lápiz o un micrófono. Solo historias, llenas de personajes y fantasía como cualquier otra, un millón de capítulos y páginas que quizá nadie ojeará jamás, solo historias.
Disfrutar del sol en pleno, a lo mejor conocer nuevas personas y recibir muchas amenazas, salir con las manos vacías y regresar con las manos vacías, un riesgo que decidí tomar cuando quise tomarme mi cafecito en la mañana y se me había acabado, o cuando escuché a mi pequeño llorar una vez más. Preparado para la guerra o no, igual voy a ella, con esta lección que estoy cumpliendo con mis hermanos; ¿aprenderé?, no lo sé, pero no me quedaré brazos cruzados.
Las páginas de este libro que seguramente ninguna editorial querrá publicar, se quedarán esperando ser ojeadas. Mi sacrificio no habrá quien lo entienda porque cada cabeza es un mundo y es mi decisión el toma y dame de cada día. Quizá la que llaman burguesía no entienda mis porqué, pero realmente no me importa. En mi postura solo estoy con mis compañeros pagando el precio de alguna penuria masiva pasada. Seguiré viendo la espalda del que tengo al frente, dando un paso por vez y con mi par de bolsas al final del día, mientras busco más sinónimos para contrastar esta debacle unificada a un solo término. Seguiré, hasta que el mar azote el más largo desierto y las piedras detengan la cascada, escribiendo este cuadernos de historias no leídas, escribiendo historias, solo historias.